ARTICULOS DE OPINION


Revista digital de arte, cultura y opinión en Alicante. En estas páginas no podemos estar ajenos a lo que pasa en España ni en el mundo. Dirigida por el escritor, poeta y pintor Ramón PALMERAL. Los lectores deciden si este blog es bueno, malo, o merece la pena leerlo.

miércoles, 16 de agosto de 2017

Una alicantina centenaria.


Comunidad Valenciana - Alicante

«No he hecho nada para vivir 96 años pero iba todos los sábados a la peluquería»

La alicantina, que irradia alegría y ganas de vivir, tiene una memoria infalible repleta de recuerdos e historias de su dilatada vida
Clotilde Rivera en su sillón habitual
Clotilde Rivera en su sillón habitual - juan carlos soler
Clotilde Rivera es capaz de iluminar con una amplia sonrisa el salón de su casa incluso en una tarde nubosa alicantina. Con casi 97 años irradia alegría y unas ganas de vivir propias de las personas que han pasado por muchas etapas a lo largo de su dilatada vida. Aunque lleva puesto un abrigado jersey y se frota las manos asegura «no tener frío» sino que le «duelen un poquito las manos por el reuma».
Aun siendo una de las más longevas de la provincia de Alicante conserva una memoria infalible, lo demuestra cuando comienza a contar los recuerdos de su infancia y lo que hacía antaño: «Iba al colegio en la calle Calderón de la Barca; luego entré a trabajar en el Nuevo Louvre de la calle Altamira; aprendí a coser...» Sin embargo lo que más recuerda de aquella época son las quedadas con sus amigas para «pasear por la Explanada y tomar algo fresquito o ir al Teatro Principal».
Clotilde siempre ha sido una trabajadora nata. Desde que era joven se incorporó a trabajar y pasó por el departamento de limpieza de Sección Femenina del Servicio Social, pero reconoce que lo que más le gustaba era «trabajar y limpiar en las casas, arreglar las cortinas, todos los detalles perfectos...». Además recuerda de una manera jocosa que sus vecinas le decían «¡vives en un hotel de 5 estrellas!».

Rutina diaria

Clotilde sostiene que para mantenerse así no hace «absolutamente nada, simplemente siempre me ha gustado ir limpia. Todos los sábados iba a la peluquería». A pesar de su avanzada edad, su hijo Sergio apunta que «no toma ni un medicamento» a lo que ella replica: «bueno, de vez en cuando alguna pastilla para dormir». En contra de los tópicos que exponen que las personas mayores suelen acostarse muy pronto y levantarse temprano, Clotilde garantiza que se va a dormir «a las doce o a la una viendo la televisión», eso sí «si es interesante lo que hacen».
Como buena trasnochadora también suele despertarse tarde y después de comer le gusta bajar a las calles del barrio Altozano a «ver cine, tomar chocolate con churros o a bailar». «Me gusta mucho bailar, bailo de todo. ¡Me lo paso muy bien!» apostilla.
Una de las cosas que más le gustaban era ir a la playa: «Iba todos los días sin falta con mis amigos de Salamanca. Me ponía muy morena» recuerda entre risas. Lo que también echa de menos es ir a su lugar favorito de Alicante: la Explanada. «Solía ir todos los días, me sentaba en las sillas y escuchaba la música que tocaba la banda».
Una de las etapas de su vida que recuerda con más nostalgia y brillo en los ojos es los diez años que vivió en Marsella. En 1962 la familia marchó a Francia en busca de oportunidades en el sector joyero, oficio del marido de Clotilde que falleció allí. «Al principio de estar allí me decían: “ça va?” y les respondía: “no yo me quedo”» pero a pesar de esto reconoce que aprendió hablar y a entender muy bien el francés.
A punto de cumplir los 97 años y con una salud de hierro Clotilde espera vivir mucho más. Y aunque desconoce el secreto de su longevidad seguirá «igual que siempre».